Photobucket

domingo, 23 de diciembre de 2012


Estás en la habitación de abajo 
yo en la de arriba 
con unas ganas de besarte
de abrazarte,
amarte con todo mi cuerpo 
y no se puede
por esto o aquello 
y yo lo único que quiero 
es crear ese vínculo mágico
entre dos cuerpos que se aman, 
que desean estar juntos
pero estos dos cuerpos no quieren,
no pueden,
ya sea por esto o aquello 
y yo voy olvidando 
el olor de tu pecho, 
las caricias de tus manos,
el aroma de tus besos...

miércoles, 20 de junio de 2012

Hubiera


Si hubiera sido sólo por esa carta, la que me diste justo cuando arruinaste todo lo que pudo haber pasado, estaría perdidamente enamorada de ti.

No habrías tenido que hacer ya nada, está ahí todo; las promesas de amor, los sentimientos, los besos, las caricias, todo eso que necesito para ser feliz.

Si hubiera sido, si fuera sólo por esa carta, te querría demasiado.

Los colores, la letra, el leer que soy para ti lo que no soy para nadie, lo que nunca he sido para nadie.

Y si hubiera sido sólo por esa carta, esa carta que leo cada que me siento triste, cada que te extraño pero que sé que no puedo ser feliz a tu lado, si existiera sólo esa cartita representándote, estaría contigo por siempre, feliz.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nos falta todo y nada más

¿Qué les hará falta a dos personas
que se quieren, que se extrañan?

¿Qué les hará falta para ser felices,
si ya se aman los ojos y también la boca,
 ya se quieren en las noches y
también en las derrotas?

 ¿Qué les hará falta para estar juntos
si ya se reconocen en las sombras
ya se saben sus aromas y sus besos
están por encima de los besos
ya se les llama de otra forma?

¿Qué les falta a estos amantes
que se sufren en silencio
que se aman en secreto
que se leen los pensamientos
y se hablan a distancia?

Les falta todo y nada más.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Por qué

Por qué no, por qué no me puedo enamorar de tu letra o de tu risa, o de tu voz desconocida, de tus  ojos que nunca he visto ni siquiera en lo más ordinario de un despertar. Por qué no puedo enamorarme de tus manos que nunca he tocado, de tus vellitos de las piernas o tu intenso respirar que me imagino huele a mar. Por qué no enamorarme del olor de tu cuerpo que mientras pasa el tiempo anhelo ferviertemente más y más. Por qué conformarme con no tener que enamorarme porque no es lo correcto, porque se supone que no es lo que hace la gente cuerda, la que vive en el mundo de esta realidad. Por qué conformarme con esta vida mientras tú estás lejos, si bien podrías estar cerca y dejarme leer tu letra o escuchar tu risa,  perderme en tus bellos ojos hasta el despertar. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

No te vayas.

Es muy triste, oirle decir que no se vaya. Escucharle decir: "Quisiera darte esta flor y me la recibieras". Escuchar sus quejidos, sus sollozos, verla jalarse el cabello de que no quiere que se vaya porque si no, se le va el alma. Es bien triste cuando lleva un rato llorando y de repente le pide a su nieto, que vaya con su madrina y le pida flores blancas, que luego va a platicar con ella. Que le grite  "Ahora te voy a esperar con flores blancas y no como antes, con una copita de licor".

miércoles, 24 de agosto de 2011

De tí, nada.

De tí, nada.

Ni tu risa,
ni tus ojos
ni tu boca
ni nada.

Nada,
ni recuerdos
ni momentos
ni amores ni nada.

Ni tu aroma,
tus caricias,
tampoco tus llamadas.

Ni tus besos,
ni tus gestos,
tus manías,
mucho menos tu mirada.

De tí nada,
de tu dulce aliento
sediento de más de eso
que nos convertía en todo
lo que significa nada.


martes, 9 de agosto de 2011

A menudo

Sé que no pasa muy amenudo
y tal vez me equivoque
pero hoy no soy de tí.

Hoy no tengo necesidad
esperanza, amor por tí.

No tengo recuerdos,
dolencias, amarguras
que me recuerden a tí.

Hoy te dejo descansar
no me escucharás,
no pediré explicaciones
te dejo ir.

Sé que no pasa muy a menudo
pero hoy sé quién soy
y qué es lo que quiero.

domingo, 7 de agosto de 2011

Ya no soy una niña
ya me visto, ya como
ya salgo sola.

Ya no le temo al demonio
ni a las sombras
menos a la oscuridad.

Ya no creo en las hadas
ni en la cigüeña
no confío en que exista el amor.

Ya no digo mentiras
afronto mis penas
y ya casi no lloro.

Ya no soy una niña
y dije una mentira
porque sí creo en el amor.

viernes, 22 de julio de 2011

Y así deje ir a quien sería mi vida,
en otra vida, la vida que yo amaría.

Así deje ir a quien no me daba nada, 
absolutamente nada pero que siempre me ofrecía
lo que yo no podía aceptar.

Lo dejé ir, como se deja ir a la vida misma,
sin nada que decir, sólo se fue y ya.

Y así dejé ir al que sería mi vida,
sin atarnos a mentiras, sin esperar el uno del otro,
más de lo que podíamos dar.

Y así se fue mi vida,
con el adiós que nadie se imagina,
porque no me gustan las despedidas,
ni siquiera las más rápidas como las de mi vida,
ni siquiera las más frías como lo fue su vida.

Sí, así se fue quien sería mi vida,
con el amor que me tenía,
que siempre me ofrecía,
y yo aunque lo quisiera como a nada en esta vida,
  jamás pude aceptar.

miércoles, 29 de junio de 2011

Cuando te des cuenta de que lo tuyo soy yo, no vengas, que no te quiero hacer daño.

Cuando te des cuenta de que has perdido lo mejor que te podría haber pasado, porque nunca pudiste tener el valor de aquello superarlo, no vengas, que realmente, no te quiero hacer sufrir.

Y cuando te des cuenta de que lo tuyo soy yo y que perdiste el tiempo tratando de mejorar lo peor, no vengas, que no te quiero hacer daño, no te quiero lastimar.

No quiero enamorarte una vez más y ser de tí, sólo para después,verte sufrir porque ahora yo soy como tú, como siempre fuiste tú.

No quiero molestarte con mi amor, no quiero que te acostumbres a él y luego como si nada, se evapore entre mentiras que aprendí de tí.

Cuando te des cuenta de que lo tuyo soy yo, que  lo mío sigues siendo tú y que mi amor nunca se fue, no lo pienses tanto, ven a buscarme, que te estaré esperando...

jueves, 23 de junio de 2011

Mientras la lluvia se deja conocer como una cortina que se cierra, desde el cielo hasta la tierra y el cuarto se ilumina con la luz de Luna nueva, yo sólo pienso en cómo hacerte saber que te quiero.

Mientras recuerdo cómo fue que te enamoré alguna vez y en todo lo que escribí para tí mientras tú dormías junto a mí, sólo pienso en decirte que te quiero.

Y mientras pienso en eso que te quiero decir y en lo mucho que te quiero volver a sentir, trato de idear un plan maestro, donde no te enteres de nada de esto y sólo pueda saber si tú también me quieres a mí.

miércoles, 1 de junio de 2011

Sé de buena fuente
que me has olvidado
que te gusta el olvido
y de mí, fue así.

Se dice
que has cambiado demasiado
que ya no usas el pelo largo
y ahora te abrigas al salir.

El vello en tu rostro 
ya no existe
y el brillo de tus ojos
alumbran tus noches sin dormir.

Sé de buena fuente
que ahora ríes discretamente
ya casi no muestras los dientes
y te vas sin despedir,
que cantas mis canciones favoritas
que lees mis poemas más suicidas
y oras antes de dormir.


También sé de buena fuente
que ahora comes a puñados
los dulces que te había regalado
que no has roto mis fotografías
y que, tal vez, sólo tal vez,
me sigues amando a mí.

   
 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Aún en la incesante agonía, me siento infinita, pensando en tí como una posibilidad.

Pero la única esperanza ha de resultar devastada en el mismo instante en el que sé que en mí no sueñas más.

Lo siento en tus ojos de ave siniestra, lo leo en tus dedos de infame seductor, lo puedo ver en el doloroso placer de tu insuficiente amor.

Lo reconozco en las palabras que no han de repetirse jamás, en la vida que no ha de cesar y en los recuerdos que vivo día a día de lo que fue aquel despertar.

Aún en la cruel agonía, me siento infinita, sin dejar de quererte, dejar de sentirte, sin dejar el tiempo pasar sin poder parar de esperar, pero cariño, no seamos insensatos, que te he de olvidar.

sábado, 14 de mayo de 2011

Hoy quiero
soñar que estás a mi lado
y que nos abramos paso
entre luces y vientos
de mares encantados.

Hoy quiero
soñarme en tus brazos
y volar tan alto,
lento, saboreando,
que somos sólo tú y yo
en el cálido espacio.

Hoy quiero
soñarte despierta
embriagarme de tu esencia
y esta vez hacer real
lo imaginario.

Hoy quiero
escribir diferente,
dibujarte en un verso
y no salgas nunca de él.

Hoy quiero
despertar a tu lado
y encontrarnos a un paso
de ser inmortales,
contarte mis sueños
hacerlos enternos
volar hacia ellos
sentirme libre
en éste, mi universo
esté como esté.

miércoles, 27 de abril de 2011

Bésame...
bésame sin mirarme
bésame sin que te pueda mirar.

Mírame
mírame como si me quisieras
mírame como si me quisieras besar.

Bésame
bésame como en mis sueños
bésame como si quisieras soñar.

Suéñame
Suéñame aún estando despierto
Suéñame empezandote a amar

Ámame
Ámame como puedas, dejándote amar
Ámame sin mirar al recuerdo, sin voltear hacia atras.

Y bésame al infinito, sin dejar de mirar. Mírame el alma, al dejar de besar. Y suéñame para comenzar este mal. Víveme, sin dejar de volar. Ámame... como en esta vida, no te dejaré de amar jamás.

lunes, 4 de abril de 2011

Hablar, hablar... sólo un par de veces, pero cuando lo hicimos, lo hicimos con las mejores palabras que habríamos de pronunciar. No sólo el contacto visual, algo mucho más simple; el decir nada y signicar todo o el decir todo sin significar algo realmente. Decíamos las palabras más francas o las mentiras más ciertas, las verdades mejor ocultas y las más bellas frases, leídas letra por letra desde el dulce encanto de sus deliciosos labios de algodón.

Pero lo nuestro, lo nuestro era algo mucho más tangible, más vívido, que si acababa en ese instante podría quedarse en mi memoria por el resto de mi vida, en el suspiro que es la vida, en el suspiro que hubo al revelar su destino, tarde o temprano, rosa o morado, lejos o cerca de mí. Las caricias ciegas, el olor de sus besos, el sabor de su alma y el amor de la mía. El sabernos locos el uno por el otro sin poder mencionarlo, pero saberlo, el sentirlo en las entrañas, en las manos, en los dedos, en el cabello hecho un desastre; en el mío o en el de él, en el de los dos, en nuestros pechos, unidos por el exceso de miel. El púrpura de los suspiros,de los que se acaban en una noche, los inesperados, los tardíos, los cortos y los largos, sus suspiros, los que podrían ser regalados, regados... robados hasta morir.

Hablar hablar... muy pocas veces, tal vez leyéndonos la mente, viviendo nuestros labios o quizás callando la mirada.

lunes, 21 de marzo de 2011

He estado queriendo escribir una historia, una historia pero no sé de qué. Una historia de locos me gustaría. No sé qué clase de locos. Locos de amor, locos de pasión... no sé qué otros locos existan. Algunos locos que conozco se ha olvidado de que están vivos, esos que caminan al lado de tí sin saber que estás ahí. Tal vez existan locos por alguna enfermedad, locos de enojo, locos como los que vi arrastrándose por los suelos. Los que gritan por nada o tal vez por todo, todo lo que está en sus mentes y yo no logro ver. Los que se sientan a esperar el mañana o los que no pueden esperar nada porque no hay nada que esperar en esos asientos fríos de hospital muerto. Los locos que parecen personas normales, hasta que les ves a los ojos, que te hacen hundirte en ellos y te dicen que te van a matar. Hay otros que miras a los ojos y no paran de reír, porque eres gracioso, porque eres la persona más ridícula, o simplemente ríen contigo, con su próxima víctima. Me gusta cuando eso pasa, me gusta sentir el miedo por los vellos de los brazos, ese miedo recorriendo tu espina dorsal hasta llegar a tu nuca y recibirlo como un respiro detrás de tí, el respiro que remueve tu cabello rápidamente. No lo sé, tal vez la loca sea yo observando con detenimiento a las personas más cuerdas que hay en este mundo y que decimos son locos.  He estado queriendo escribir una historia, una historia de...

martes, 1 de marzo de 2011

El susurro de tus labios, el dulce de tus besos, los ojos de animal curioso y las manos de conocedor.

Por qué insistes en callarte el alma, vida mía,  en encerrar tus palabras en el odioso castillo de tu temeroso amor.

No me niegues esos besos, ese respirar, tu delicioso aliento, que me bebo en un sólo suspiro, deseosa de más, mucho más de tí.

Me gustaba más la vida, donde por mí morías, donde yo por tí mataba, donde nos perdíamos entre ropas ensopadas del sudor que los cuerpos emanaban, deseosos cada día de más y más el uno del otro para llegar al fin.

No me niegues tus labios, no me niegues las miradas, que tú bien sabes que me amas y que sólo estás jugando a ver quién aguanta más.

Y no me niegues que me extrañas y que si por tí fuera estarías amándome de nuevo, no me niegues esas manos, esas caricias necesitadas del arte del amor.

Por qué insistes en alejarte de mi cuerpo, si bien sabes que me matas, que por tí la vida daba, que en cuanto des la media vuelta estaré tras tu silueta, para susurrarte al oido lo que más me gusta de tí.

lunes, 21 de febrero de 2011

Me hacía falta leer un poco. Leer en el silencio de tus ojos lo que más me gusta de tí.

Me hacía falta recorrerte a bocanadas, recorrerte las entrañas en el dulce despertar del delicioso sueño de vivir.

Me hacía falta amarte en invierno, frío temor de quererte cada día más.

Me hacía falta salir a la calle, respirar fragancias caminantes, ver ojos desconocidos,
saberte una vez más.

Me hacía falta despertar de madrugada y encontrarte en mi cama, olerte de pies a cabeza, besarte una vez más.

Me hacía falta escribirte, cien años vivirte, olvidar nuestra historia, soñarte una vez más.

jueves, 3 de febrero de 2011

Extrañándote
pero no como ayer
extrañándote
cada día más.

Extrañando tus besos
tu sabor a cielo
de nubes bordadas
con sorpresas de tí.

Extrañándote
en sueños sin miedos
tomando tu mano
alejándonos del mundo
por instantes infinitos
con aromas que me han de perseguir.

Extrañandote
reviviendo cada encuentro
que tuvimos cuando quisimos
conocernos hasta el alma
y tenernos el uno al otro
en un acertijo sin fin.

Extrañando
la forma de tus ojos
el color de tus labios
el tibio de tus manos
el calor que emanas sin recelo
mientras recorro tu cuerpo
hundiéndote en mi memoria
que no ha de parar un minuto
en recordarme a tí.

Bebiéndome el tiempo
que he dejado de verte
sin razones aparentes
que me hacen extrañarte
por la única razón
de que te quiero
y quisiera estuvieras aquí.