miércoles, 24 de agosto de 2011

De tí, nada.

De tí, nada.

Ni tu risa,
ni tus ojos
ni tu boca
ni nada.

Nada,
ni recuerdos
ni momentos
ni amores ni nada.

Ni tu aroma,
tus caricias,
tampoco tus llamadas.

Ni tus besos,
ni tus gestos,
tus manías,
mucho menos tu mirada.

De tí nada,
de tu dulce aliento
sediento de más de eso
que nos convertía en todo
lo que significa nada.


1 comentario:

  1. Es tan doloroso escuchar eso cuando por alguna extraña (o estúpida) razón, lo echaste a perder. Mi género sufre con esas palabras tan tristes... Nunca entenderemos lo que realmente se desea... De ser así, la vida sería muy aburrida...

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