domingo, 7 de agosto de 2011

Ya no soy una niña
ya me visto, ya como
ya salgo sola.

Ya no le temo al demonio
ni a las sombras
menos a la oscuridad.

Ya no creo en las hadas
ni en la cigüeña
no confío en que exista el amor.

Ya no digo mentiras
afronto mis penas
y ya casi no lloro.

Ya no soy una niña
y dije una mentira
porque sí creo en el amor.

1 comentario:

  1. Es la mejor parte de este caso; jamás diremos lo que ven nuestros ojos con claridad...

    "Nada es verdad. Todo está permitido"

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