martes, 27 de julio de 2010

Y los pensamientos
pueden dar mil vueltas
en la cabeza
pero jamás se alejarán.

Y mientras trato de dormir
me persiguen en el sueño.

Pensamientos de tí
pensamientos de mí
pensamientos de mí junto a tí.

Pensamientos de hace mil años
que aunque temerosos y vagos
se muestran una vez más.

Pensamientos
que contienen tu esencia
y que poco a poco
se revelan
en un inconsciente vaivén.

Los pensamientos
responsables de mi insomnio
te tienen presente en mi memoria
mientras que mi sueño
vaga por ahí.

jueves, 22 de julio de 2010

La magia de tus ojos en mis pupilas
mientras beso tus labios
mientras acaricio tu espalda fría
por la brisa del mar.

La magia en mis manos
acariciando el aroma de tu pecho
que en el claroscuro de la noche
no deja de vibrar.

La magia del mar
donde se refleja la luz de Luna
que al contacto con nuestros cuerpos
no nos deja respirar.

La magia de los días
que hemos pasado juntos
mientras los pájaron revolotean
tan lejos en las alturas desconocidas
como está aquel lunar.

La magia de tu voz
que engaña a mis oidos
al oler tu deliciosa
fragancia corporal.

La magia de tu sonrisa
que me sigue a todos lados
sin importar por un segundo
donde puedas estar.

sábado, 17 de julio de 2010

Quiero seguir escribiendo
hasta que se me acabe la vida
sin importar si me conocen
o sólo me lea yo.

Quiero seguir escribiendo
por una gavilla de años
no importa si todos me entienden
o si sólo me lo creo yo.

Quiero seguir escribiendo
a mis ilusiones y mis amores
no importa si se han enterado
o sólo lo sé yo.

Quiero seguir escribiendo
a la luna llena
con su conejo en ella
y la luz que se le refleja
en cada uno de mis ojos
cuando volteo a verla.

Quiero seguir escribiéndo
a la supremacía de tu cuerpo
los aromas que residen en el
y los sabores que le he besado también.

Quiero. . .
quiero seguir escribiendo
más versos a tu cabello
recitar poesías al viento
y vivir en sueños
lo que en mil años
no viviré.

viernes, 9 de julio de 2010

Ni siquiera intento abrir los ojos
para poder reconocerte,
el fresco aroma de tu cuerpo
me revela tu identidad.

Siento al acariciar tu rostro
el color de tu piel
y saboreo lentamente
tus labios de miel.

Miel que al emanar de tu cuerpo
me revitaliza en cada encuentro
me llena de tanta armonía
que el simple roce de tus manos
me lleva a mi sueño de libertad.

Tus brazos
un gran cobijo
que me hacen sentirme segura
aún en la pesadilla más larga y cruel.

Una verdadera pesadilla
sería no tenerte a mi lado
estirarte mi mano
y no poderte alcanzar.

No es fácil decírtelo
me es más fácil recitarlo
escribírlo al viento
y regalárselo a la mar.

lunes, 5 de julio de 2010

Tus ojos
tan inciertos como la lluvia
tan bellos
como cuando esa lluvia,
toca la superficie del mar.

Tan oscuros como la noche
donde empieza tu día
donde te la pasas merodeando
en busca de alguna otra presa
que puedas capturar.

Tus ojos
me ven con cariño
pero detrás de las pupilas
esconden mi credulidad.

Ojos palpables
que al cerrarlos me dicen tantas cosas
me dicen que me quieren
me dicen que no pasará jamás.

Por una mirada de esos ojos
me entrego a la noche en tu regazo
siempre y cuando
ellos me digan algo más.

Ojos como los tuyos
mirando estos ojos esclavos
sonriéndole a la lluvia
aunque quisiera
no podría pedir más.

domingo, 4 de julio de 2010

De qué me ha de servir vivir eternamente,
si tu recuerdo me mata
y por más lejos que esté de tu encuentro
esta pena regresa y acumula su estancia.

De qué me ha de servir amarte,
si tú has olvidado mi amor
vives en tu mente infantil
y a mí, me dejas sin razón.

De qué me sirve tratar de vivirte,
si tú vives tu propia historia,
una diferente y sin testigos
lejos de la mía y de lo que me provoca.

De qué me ha de servir tratar de enamorarte,
vivir en este único sueño
querer vivir un mundo a tu lado
para gozarlo a cada instante
tomada de tu mano.

De qué me ha de servir esperarte
escribirte poesías desesperantes
si tú no me perteneces
aún estando unos mílimetros a tu lado.

Basta de querer hacerte mío,
basta de esperar algo que es imposible,
la vida no nos hizo para vivirla juntos,
la vida. . . me jugó una mala pasada.