domingo, 4 de julio de 2010

De qué me ha de servir vivir eternamente,
si tu recuerdo me mata
y por más lejos que esté de tu encuentro
esta pena regresa y acumula su estancia.

De qué me ha de servir amarte,
si tú has olvidado mi amor
vives en tu mente infantil
y a mí, me dejas sin razón.

De qué me sirve tratar de vivirte,
si tú vives tu propia historia,
una diferente y sin testigos
lejos de la mía y de lo que me provoca.

De qué me ha de servir tratar de enamorarte,
vivir en este único sueño
querer vivir un mundo a tu lado
para gozarlo a cada instante
tomada de tu mano.

De qué me ha de servir esperarte
escribirte poesías desesperantes
si tú no me perteneces
aún estando unos mílimetros a tu lado.

Basta de querer hacerte mío,
basta de esperar algo que es imposible,
la vida no nos hizo para vivirla juntos,
la vida. . . me jugó una mala pasada.

1 comentario:

  1. Muy bellos versos. Enhorabuena por jugar de esa manera con las palabras.

    Saludos,
    Sara.

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