miércoles, 20 de enero de 2010

Me duele el hemisferio izquierdo del cerebro, entonces trato de recordar cómo sé que se llama así. Pienso en él, ¿Estará duermiendo? (bueno, por la hora yo creo que si) ¿Por qué no contestará mis mensajes?

Los movimientos de mis dos acompañantes me molestan demasiado. Él aunque pequeño y delgado, tiene mucha fuerza en piernas y brazos al moverse, lo más curioso es el rechinido de los dientes. Se rasca en el sueño sin dejar de dar patadas, está incómodo (no más que yo) aunque no me gustaría dormir en medio de dos mujeres en una pequeña cama. Sigue rascandose las palmas de las manos. Y aún dormido tiene esa horrible manía de morderse las uñas. La otra, tiene una respiración pesada, como de un sueño mortal, de cuando haces ruido o la mueves y ni reacciona, y a ratos suelta pequeños gemidos. No se mueve como aquel.

Los veo y tengo ganas de dormir como ellos, sin embargo, estoy aquí escribiendo lo que veo.

2 comentarios:

  1. pero sigo con la duda
    ¿con quien estabas acostado, o intentando acostarte?

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  2. En una noche larga, lo mas preciado es la intimidad dentro de tu mente.

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