martes, 26 de enero de 2010

Bostezos impacientes.

Cabezitas que no me dejan ver el pizarrón, al frente, una voz que escucho sin pasión.

Miradas somnolientas, es imposible poner atención.

La mente en otra parte, querré decir, con alguien.

Cierro los ojos por un momento y sigo escuchando la voz, pero a ésta se le han unido ruidos que provienen del interior.

Sonidos de gis golpeando el pizarrón y un silencio incómodo cruza el salón.

Despierto del letargo, colores psicodélicos frente mis pupilas, plumas caminando sobre los cuadernos y libros de Diseño se aproximan.

1 comentario:

  1. jajaja Ese efecto es despues de mucho tiemepo en el pais de las maravillas

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