viernes, 22 de enero de 2010

Días enteros sin saber de tu vida, me hacen pensar qué hizo que me enamorara de ti.

Pudo haber sido esos hermosos ojos, donde por unas cuantas horas se reflejó mi rostro.
Tal vez esa linda sonrisa, que no ocultaba lo bien que te sentías.
O qué decir del delicioso cuerpo, no perfecto, porque ¿Quién conoce la perfección?

Aún precioso, podría ser que la respuesta estuviera en la acción.

Qué tal las sinceras palabras, diciendome así, qué pensabas de la vida y aunque odio el egocentrísmo, no puedo negar que me cautivó tu cinismo.

Quzás fue el sentido del humor, aunque algo lento pero muy bueno para el entendedor.
Pudo haber sido tu simpática inteligencia o tu hermosa cabellera. Y ni qué decir de esa voz al hablar.

A todo esto, creo que no paré de charlar, pero ya. Pensandolo bien, fue ese bello color tostado que reflejaba tu piel.

2 comentarios:

  1. me gusto, claro, conciso, es mas. hasta me dan ganas deconocer al susodich@ ausente

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  2. WoW me gustaria saber quien fue la pieza de inspiracion.

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