jueves, 20 de enero de 2011

Es cierto, es cierto cuando me dicen que cómo te puedo amar, si ni siquiera te conozco, ni me conoces, no nos conocemos. Nunca te he visto a los ojos, ni me los has visto, creo que nunca nos hemos mirado. Tampoco me he atrevido a hablarte, jamás hemos cruzado palabra y si se habla de tocarse, nunca te he tocado ni con el dedo meñique, una caricia que mate. Pero que cómo he de amarte, si ni siquiera nos conocemos, nunca nos hemos visto de frente, ni escuchado siquiera las voces, no reconocería jamás la tuya y tú mucho menos la mía. Pero claro que te amo, si con el sólo verte a lo lejos, saberte en este mundo me haces tan feliz. Y no me importa si no nos conocemos o no te he escuchado hablar, porque en mi mente ya conozco tus ojos y tu voz, hasta tus besos. Reconozco cada una de las palabras que dices cuando empieza nuestra charla, conozco tus defectos y tus habilidades, conozco tus manías, sé que no te gusta bañarte por las mañanas y que prefieres usar playera de manga larga. Sé que te encanta la comida, pero más la que no se cocina en casa. También sé que no te importa lo que digan los demás y que se te olvidan los detalles más pequeños como que te amo y que sigo aquí, esperando a que voltees a la derecha y me puedas ver.

3 comentarios:

  1. hermosa prosa, nos acostumbras a un sublime resitar a una extraordinaria composicion bello poema que te hace pensar... muy lindo sirenita como siempre un abrazo

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  2. que bonito M!
    me crea un sentimiento de extrañar, saludos!

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  3. Totalmente un hecho cotidiano, cuando menos para mi lo es, gracias por transmitir y compartir.

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