lunes, 1 de noviembre de 2010

La diferencia estaba
en que él sólo escribia
fantasías y yo
atendiendo deseos
las quería cumplir.

Yo escribía poesías
versos insensatos
llenos de dulces espasmos
y él, no las quería oir.

La diferencia estaba
en sus manos
suaves al tacto
pero sin reconocerme a mí.

La diferencia era simple
el quería vivir su vida
de la mejor manera
y yo quería vivir la mía
de la mejor manera
pero con él y sin fin.

La diferencia estaba
en que yo crecí
aprendiendo a volar
y él había crecido
creyendo falsamente
que ni siquiera el vuelo
podía levantar.

La diferencia estuvo
en que él me quería
y yo lo quería
querer... hasta el final.

2 comentarios:

  1. Vaya... Cada vez me es más difícil escribir algo que esté a la altura de lo que tú escribes... Recuerdo cuando me convenciste de crear esta cosa para ver qué pasaba más adelante... Me sigues sorprendiendo cada vez que escribes por la forma en que lo haces y cómo lo expresas...

    Yo creo... Que tus letras no tendrán fin... Inmortalizas el deseo y al amor de manera aparte a la realidad en la que los postramos... Como siempre, te felicito y te digo... Eres más que buena en esto...

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  2. yo por el contrario..creo que tus entradas en el blog son lo más básico que se puede leer.. muy ordinarias..sin duda pueden mejorar..ojalá..saludos

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