martes, 16 de noviembre de 2010

De modo que intentó seducirlo, no sólo para acostarse con él, quería causarle algo más, algo como un vacío, el vacío que se siente cuando uno tiene seca el alma. El mismo vacío que ella había sentido aún estando acostada a su lado.

De modo que lo sedujo, no era gran reto pues ella siempre había sido muy atractiva, además de esas caderas pronunciadas y el busto grande y puntiagudo tenía algo en los ojos que con una simple mirada te decía lo que te podría hacer.

No era nada que no se pudiera suponer, ya había estado en su cama, en sus besos, en su cuerpo, una noche más, no era dificil de poseer.

De modo que lo tuvo en sus entrañas, y él la gozó como siempre, pero no de la misma manera sino de una más agresiva y cruel. Agresiva como sus labios y cruel como sus pensamientos. Esos pensamientos de querer verlo muerto.

De modo que él quedó tendido en la alfombra y ella no dejó de amarlo y de sentirse la más sola y enamorada mujer que siempre fue.

2 comentarios:

  1. vaya... Otro tipo de escritura... Muy erótica, hehehehehe... Como sea, me parece un gran inicio para escribir algo narrativamente entretenido y a la vez, interesante... Una vez más, te felicito, pues le has plasmado tu sello de garantía en el contenido... Excelente...

    ResponderEliminar