martes, 18 de mayo de 2010

Cada que
sus cuerpos se reconocen
saben que se pertenecen
pero no se perdonan.

Se desean tanto
uno al otro,
que odian estar juntos,
se rehusan a unirse de nuevo.

La esperanza se hunde
bajo los pies fríos
que tocan la helada agua de sus ojos
sin inmutarse.

Las respuestas
más que obvias
no se molestan en aparecer.

El desenlace de los dedos,
los ojos goteando,
a ella no le importa tu aroma
y tampoco tus manos.

Prefiere enterrar
el brillo de tus ojos
y las huellas de tus dedos
en lo más profundo de su ser.

2 comentarios:

  1. ¡No te toman en serio!. Si deseas expresar tus sentimientos, deseos, anhelos y retos, lo estás logrando; sin embargo, las personas pueden ser ó muy ignorantes ó solamente carecen de intelecto suficiente para intentar comprender a tus dedos y sobre todo, a tu mente...

    ¿Es mucho pedir una "sirena protestante" por los derechos de un mundo mejor? ¿Es mucho desear leer tu punto de vista político sobre tus ideales futuros? Creo yo, no.

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