sábado, 24 de abril de 2010

Tú y yo,
víctimas del deseo,
guardamos tantos secretos
que jamás confesaré.

El auténtico aroma de tu cuerpo
o el verdadero color de tus ojos
que es imposible desifrar
por no poder poner atención.

La mirada se concentra en tus labios
que revelan una hermosa sonrisa
al hacerte reir.

Esa sonrisa por más que busco,
no encuentro una igual.
La sonrisa que me hizo vibrar
al escucharte hablar.

No quiero pensar en tus ojos,
me desvivo por ellos,
pensando en el tiempo en que me vieron
y lo que vimos juntos.

Mirada sin igual,
con ojos reflejos de luz,
mírame una vez más,
bésame como ayer.












2 comentarios:

  1. Ojos... Con ellos podemos ver el alma... El alma... Con ella podemos vivir... La vida... Con ella... Hmmm...

    "Lo realmente esencial... Es invisible a los ojos..." No debemos olvidar que la mirada mata hasta al más inocente ser vivo... Ojalá los ojos fueran la fórmula perfecta para enamorar a las doncellas y castigar a los infieles...

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  2. no se a quien comentar.. a ti sirena.. ó a Adryan..
    los dos se la rifan en esto de lso poemas. :D

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