Sé de buena fuente
que me has olvidado
que te gusta el olvido
y de mí, fue así.
Se dice
que has cambiado demasiado
que ya no usas el pelo la
miércoles, 1 de junio de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
Aún en la incesante agonía, me siento infinita, pensando en tí como una posibilidad.
Pero la única esperanza ha de resultar devastada en el mismo instante en el que sé que en mí no sueñas más.
Lo siento en tus ojos de ave siniestra, lo leo en tus dedos de infame seductor, lo puedo ver en el doloroso placer de tu insuficiente amor.
Lo reconozco en las palabras que no han de repetirse jamás, en la vida que no ha de cesar y en los recuerdos que vivo día a día de lo que fue aquel despertar.
Aún en la cruel agonía, me siento infinita, sin dejar de quererte, dejar de sentirte, sin dejar el tiempo pasar sin poder parar de esperar, pero cariño, no seamos insensatos, que te he de olvidar.
Pero la única esperanza ha de resultar devastada en el mismo instante en el que sé que en mí no sueñas más.
Lo siento en tus ojos de ave siniestra, lo leo en tus dedos de infame seductor, lo puedo ver en el doloroso placer de tu insuficiente amor.
Lo reconozco en las palabras que no han de repetirse jamás, en la vida que no ha de cesar y en los recuerdos que vivo día a día de lo que fue aquel despertar.
Aún en la cruel agonía, me siento infinita, sin dejar de quererte, dejar de sentirte, sin dejar el tiempo pasar sin poder parar de esperar, pero cariño, no seamos insensatos, que te he de olvidar.
sábado, 14 de mayo de 2011
Hoy quiero
soñar que estás a mi lado
y que nos abramos paso
entre luces y vientos
de mares encantados.
Hoy quiero
soñarme en tus brazos
y volar tan alto,
lento, saboreando,
que somos sólo tú y yo
en el cálido espacio.
Hoy quiero
soñarte despierta
embriagarme de tu esencia
y esta vez hacer real
lo imaginario.
Hoy quiero
escribir diferente,
dibujarte en un verso
y no salgas nunca de él.
Hoy quiero
despertar a tu lado
y encontrarnos a un paso
de ser inmortales,
contarte mis sueños
hacerlos enternos
volar hacia ellos
sentirme libre
en éste, mi universo
esté como esté.
soñar que estás a mi lado
y que nos abramos paso
entre luces y vientos
de mares encantados.
Hoy quiero
soñarme en tus brazos
y volar tan alto,
lento, saboreando,
que somos sólo tú y yo
en el cálido espacio.
Hoy quiero
soñarte despierta
embriagarme de tu esencia
y esta vez hacer real
lo imaginario.
Hoy quiero
escribir diferente,
dibujarte en un verso
y no salgas nunca de él.
Hoy quiero
despertar a tu lado
y encontrarnos a un paso
de ser inmortales,
contarte mis sueños
hacerlos enternos
volar hacia ellos
sentirme libre
en éste, mi universo
esté como esté.
miércoles, 27 de abril de 2011
Bésame...
bésame sin mirarme
bésame sin que te pueda mirar.
Mírame
mírame como si me quisieras
mírame como si me quisieras besar.
Bésame
bésame como en mis sueños
bésame como si quisieras soñar.
Suéñame
Suéñame aún estando despierto
Suéñame empezandote a amar
Ámame
Ámame como puedas, dejándote amar
Ámame sin mirar al recuerdo, sin voltear hacia atras.
Y bésame al infinito, sin dejar de mirar. Mírame el alma, al dejar de besar. Y suéñame para comenzar este mal. Víveme, sin dejar de volar. Ámame... como en esta vida, no te dejaré de amar jamás.
bésame sin mirarme
bésame sin que te pueda mirar.
Mírame
mírame como si me quisieras
mírame como si me quisieras besar.
Bésame
bésame como en mis sueños
bésame como si quisieras soñar.
Suéñame
Suéñame aún estando despierto
Suéñame empezandote a amar
Ámame
Ámame como puedas, dejándote amar
Ámame sin mirar al recuerdo, sin voltear hacia atras.
Y bésame al infinito, sin dejar de mirar. Mírame el alma, al dejar de besar. Y suéñame para comenzar este mal. Víveme, sin dejar de volar. Ámame... como en esta vida, no te dejaré de amar jamás.
lunes, 4 de abril de 2011
Hablar, hablar... sólo un par de veces, pero cuando lo hicimos, lo hicimos con las mejores palabras que habríamos de pronunciar. No sólo el contacto visual, algo mucho más simple; el decir nada y signicar todo o el decir todo sin significar algo realmente. Decíamos las palabras más francas o las mentiras más ciertas, las verdades mejor ocultas y las más bellas frases, leídas letra por letra desde el dulce encanto de sus deliciosos labios de algodón.
Pero lo nuestro, lo nuestro era algo mucho más tangible, más vívido, que si acababa en ese instante podría quedarse en mi memoria por el resto de mi vida, en el suspiro que es la vida, en el suspiro que hubo al revelar su destino, tarde o temprano, rosa o morado, lejos o cerca de mí. Las caricias ciegas, el olor de sus besos, el sabor de su alma y el amor de la mía. El sabernos locos el uno por el otro sin poder mencionarlo, pero saberlo, el sentirlo en las entrañas, en las manos, en los dedos, en el cabello hecho un desastre; en el mío o en el de él, en el de los dos, en nuestros pechos, unidos por el exceso de miel. El púrpura de los suspiros,de los que se acaban en una noche, los inesperados, los tardíos, los cortos y los largos, sus suspiros, los que podrían ser regalados, regados... robados hasta morir.
Hablar hablar... muy pocas veces, tal vez leyéndonos la mente, viviendo nuestros labios o quizás callando la mirada.
Pero lo nuestro, lo nuestro era algo mucho más tangible, más vívido, que si acababa en ese instante podría quedarse en mi memoria por el resto de mi vida, en el suspiro que es la vida, en el suspiro que hubo al revelar su destino, tarde o temprano, rosa o morado, lejos o cerca de mí. Las caricias ciegas, el olor de sus besos, el sabor de su alma y el amor de la mía. El sabernos locos el uno por el otro sin poder mencionarlo, pero saberlo, el sentirlo en las entrañas, en las manos, en los dedos, en el cabello hecho un desastre; en el mío o en el de él, en el de los dos, en nuestros pechos, unidos por el exceso de miel. El púrpura de los suspiros,de los que se acaban en una noche, los inesperados, los tardíos, los cortos y los largos, sus suspiros, los que podrían ser regalados, regados... robados hasta morir.
Hablar hablar... muy pocas veces, tal vez leyéndonos la mente, viviendo nuestros labios o quizás callando la mirada.
lunes, 21 de marzo de 2011
He estado queriendo escribir una historia, una historia pero no sé de qué. Una historia de locos me gustaría. No sé qué clase de locos. Locos de amor, locos de pasión... no sé qué otros locos existan. Algunos locos que conozco se ha olvidado de que están vivos, esos que caminan al lado de tí sin saber que estás ahí. Tal vez existan locos por alguna enfermedad, locos de enojo, locos como los que vi arrastrándose por los suelos. Los que gritan por nada o tal vez por todo, todo lo que está en sus mentes y yo no logro ver. Los que se sientan a esperar el mañana o los que no pueden esperar nada porque no hay nada que esperar en esos asientos fríos de hospital muerto. Los locos que parecen personas normales, hasta que les ves a los ojos, que te hacen hundirte en ellos y te dicen que te van a matar. Hay otros que miras a los ojos y no paran de reír, porque eres gracioso, porque eres la persona más ridícula, o simplemente ríen contigo, con su próxima víctima. Me gusta cuando eso pasa, me gusta sentir el miedo por los vellos de los brazos, ese miedo recorriendo tu espina dorsal hasta llegar a tu nuca y recibirlo como un respiro detrás de tí, el respiro que remueve tu cabello rápidamente. No lo sé, tal vez la loca sea yo observando con detenimiento a las personas más cuerdas que hay en este mundo y que decimos son locos. He estado queriendo escribir una historia, una historia de...
martes, 1 de marzo de 2011
El susurro de tus labios, el dulce de tus besos, los ojos de animal curioso y las manos de conocedor.
Por qué insistes en callarte el alma, vida mía, en encerrar tus palabras en el odioso castillo de tu temeroso amor.
No me niegues esos besos, ese respirar, tu delicioso aliento, que me bebo en un sólo suspiro, deseosa de más, mucho más de tí.
Me gustaba más la vida, donde por mí morías, donde yo por tí mataba, donde nos perdíamos entre ropas ensopadas del sudor que los cuerpos emanaban, deseosos cada día de más y más el uno del otro para llegar al fin.
No me niegues tus labios, no me niegues las miradas, que tú bien sabes que me amas y que sólo estás jugando a ver quién aguanta más.
Y no me niegues que me extrañas y que si por tí fuera estarías amándome de nuevo, no me niegues esas manos, esas caricias necesitadas del arte del amor.
Por qué insistes en alejarte de mi cuerpo, si bien sabes que me matas, que por tí la vida daba, que en cuanto des la media vuelta estaré tras tu silueta, para susurrarte al oido lo que más me gusta de tí.
Por qué insistes en callarte el alma, vida mía, en encerrar tus palabras en el odioso castillo de tu temeroso amor.
No me niegues esos besos, ese respirar, tu delicioso aliento, que me bebo en un sólo suspiro, deseosa de más, mucho más de tí.
Me gustaba más la vida, donde por mí morías, donde yo por tí mataba, donde nos perdíamos entre ropas ensopadas del sudor que los cuerpos emanaban, deseosos cada día de más y más el uno del otro para llegar al fin.
No me niegues tus labios, no me niegues las miradas, que tú bien sabes que me amas y que sólo estás jugando a ver quién aguanta más.
Y no me niegues que me extrañas y que si por tí fuera estarías amándome de nuevo, no me niegues esas manos, esas caricias necesitadas del arte del amor.
Por qué insistes en alejarte de mi cuerpo, si bien sabes que me matas, que por tí la vida daba, que en cuanto des la media vuelta estaré tras tu silueta, para susurrarte al oido lo que más me gusta de tí.
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