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miércoles, 5 de enero de 2011

¿Desde cuándo las mentiras se convirtieron en nuestra lengua predilecta?

¿Desde cuando empezamos a hablar con tal de herir a alguien sin importar lo que esa persona sienta?

¿Desde cuándo empezé a creer en tus pretextos con tal de que estuvieras aquí y me dieras un poco de eso que me hacía tan feliz?

¿Desde cuándo dejé de ser yo misma con tal de estar junto a tí?

¿Desde cuando me di cuenta de que no valías la pena por el simple hecho de que no te interesa lo que yo sienta por tí?

¿Desde cuándo empezé a exigir preguntas sin yo dar alguna respuesta y creer ciegamente en lo que me podías decir?

¿Desde cuándo me di cuenta de que eres una mierda y que no importa nada de lo que yo haga con tal de verte feliz?

Nunca seremos quien fuimos y tampoco serán aquellos como queremos que sean. ¡Vamos, seamos felices! Después de esto.... ¿Qué más puede pasar?

domingo, 2 de enero de 2011

Si te lo preguntas, he roto tus fotografías, las cartas de amor y los versos que te escribí. Las entradas al cine, los de la feria y uno que otro recuerdo de ayer. Borré las caricias, los besos de media noche y los poemas también. Tiré a la calle tu aroma, el suave de tu pelo y los labios donde te besé. Escondí tu almohada, la sábana con que te tapabas y los discursos de amor. Al inodoro tus tennis de colores, el rastrillo para tu bigote y tiempos que soñé. Pero guardé tus sonrisas, los ojos de mirlo y la boquita de algodón, tu nombre en una caja y lo demás, a la ilusión.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Los desconocidos en medio de la noche esperando el gran final, se encuentran con que es el principio de un nuevo despertar.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Qué te parece voltear una vez más
y ver lo mismo de siempre.
Encontrarte con que nada ha cambiado
y sigues haciendo lo mismo de ayer.

Con que no has superado
tus viejos complejos
y mucho menos olvidado
aquel supuesto extinto amor.

Qué te parece voltear
y ver la misma cara de siempre,
con la excusa permanente,
la misma mentira desgastada por usarla
y el mismo reproche de antier.

Qué te parece seguir como ayer
pero con terrores diferentes
darte cuenta de que te has fallado
al actuar con desgano
hablando siempre del mismo idiota
con la misma estupidez.

¿No te parece patético?
Quejarte sobre lo mismo
amores vacíos y nunca conocidos
siendo quien no eres
para agradarle a quien no te merece
y escribiéndole siempre
mentiras inocentes
a tu ingenuo corazón.

martes, 21 de diciembre de 2010

Después de muchos días de reflexión, de idas y vueltas de memoria, de deseos aletargados, de mentes vacías y palabras sin sentido llega a la conclusión de que le gusta estar triste. Evita estarlo, por aquello de los suicidios o las rasgaduras de piel, los tragos de amoniaco o cualquier antidepresivo. Curiosamente no ha pensado en su muerte y para su sorpresa se encuentra extrañamente feliz. No sabe si cuestionarse sobre esa inexplicable felicidad o dejarse llevar, aunque sabe que cada que se deja llevar algo sale mal. No quiere que se acabe, pero cuanto más lo piensa, se da cuenta de que esa hermosa felicidad, pura por el simple hecho de que nadie, absolutamente nadie se la ha producido, le impide escribir. Y en verdad quiere ser feliz y le alegra mucho más que no haya necesitado de un tercero (porque su mente es el segundo) para poder ser feliz, que no haya dependido de alguien para sentirse bien. Pero a la vez no sabe qué hacer, si enamorarse temporalmente de alguien para que le rompan el corazón y escriba decepciones o inventarse un muerto, o empezar a mentirle a todo el mundo sobre Dios...

...Y después de dos o tres versos se miente a sí misma y comienza a escribir.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Y podría decirte que te amo
si no sonara tan descabellado.

Y te prometería
estar contigo por siempre
sino fuera porque no hay
pócimas para la inmortalidad.

Y te diría que te extraño
sino fuera porque cada noche
en mis sueños
siempre a mi lado estás.

Y me la pasaría en los tuyos
sino fuera porque tú me robas la idea
beso tras beso al despertar.

Y te hubiera jurado mi amor
sino fuera porque creí que lo sabías
tanto como yo sabía
que quería estar contigo hasta el final.




...
Y le habría dejado el nombre original
sino fuera porque me estaría faltando a mí misma
cuando decidí crear esto;
un mundo de ideas
que serían sólo para mí y mi pensar.

martes, 7 de diciembre de 2010

Le habría escrito mil cartas si hubiera sido necesario,
creyó prudente escribir sólo una,
una que dijera lo que sentía y lo que esperaba... lo que esperó.

Querido ¿ ?:

Quiero reirte,
dejar de soñarte
para empezar a quererte
hasta poder amarte.

Déjame sentirte,
saberte a mi lado,
jamás ocultarte
lo que siento
estando en tus labios.

Deja que te quiera,
déjame quererte despacio ,
volar en tus ojos,
dormirme en tus brazos.

Déjame mirarte,
imaginarme a tu lado,
creer que me quieres,
que podríamos amarnos.

Déjame amarte
aunque ya hayas amado
huir del miedo
olvidar el pasado.

Déjame quererte
quererte despacio
vivamos colores
helados y ...


La carta quedaba inconclusa, los recuerdos hasta ese momento se iban borrando de la memoria, se sabía su nombre, pero no sabía de quién se trataba. Conocía los hermosos ojos que seguramente alguna vez vio y los labios de algodón. Estaba viviendo en un sueño donde no lo veía pero sabía que él estaba ahí. Sentía el olor de su piel y el sabor de los besos pero él, simplemente, no salía en el sueño. Se detuvo un instante, se dio cuenta de que estaba soñando, que la carta no estaba escrita, que jamás la había enviado... (Dudo que exista destinatario).