martes, 7 de diciembre de 2010

Le habría escrito mil cartas si hubiera sido necesario,
creyó prudente escribir sólo una,
una que dijera lo que sentía y lo que esperaba... lo que esperó.

Querido ¿ ?:

Quiero reirte,
dejar de soñarte
para empezar a quererte
hasta poder amarte.

Déjame sentirte,
saberte a mi lado,
jamás ocultarte
lo que siento
estando en tus labios.

Deja que te quiera,
déjame quererte despacio ,
volar en tus ojos,
dormirme en tus brazos.

Déjame mirarte,
imaginarme a tu lado,
creer que me quieres,
que podríamos amarnos.

Déjame amarte
aunque ya hayas amado
huir del miedo
olvidar el pasado.

Déjame quererte
quererte despacio
vivamos colores
helados y ...


La carta quedaba inconclusa, los recuerdos hasta ese momento se iban borrando de la memoria, se sabía su nombre, pero no sabía de quién se trataba. Conocía los hermosos ojos que seguramente alguna vez vio y los labios de algodón. Estaba viviendo en un sueño donde no lo veía pero sabía que él estaba ahí. Sentía el olor de su piel y el sabor de los besos pero él, simplemente, no salía en el sueño. Se detuvo un instante, se dio cuenta de que estaba soñando, que la carta no estaba escrita, que jamás la había enviado... (Dudo que exista destinatario).

1 comentario:

  1. Una vez más, has desafiado a las personas que te leen a que vuelen contigo... Escribes palabras de un mundo de ensueño que hacen fantasear al receptor con un mundo de rojo color...

    Enamoras a tus seguidores y los invitas a pasar una noche... De amor.

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